Clara Ventura - Psicolog´┐Ża

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Una filosofía del orden.

 

En tiempos de desórdenes en todos los sistemas de relación: familia, escuela, sociedad, culturas... ha aparecido una nueva filosofía, una filosofía de vida, que a su vez conlleva el análisis y la solución, con un modelo práctico de abordaje que puede ir de mayor a menor profundidad en el individuo, dependiendo del marco contextual en el que deba emplearse: las Constelaciones familiares, organizacionales y educativas.

 

Yo la llamaría y la acuñaría como la “Filosofía del Orden”: cada cosa en su lugar para que todo pueda seguir fluyendo. Es el Orden Caminando a través del Binomio Espacio-Tiempo. Desde dónde todo puede caminar y avanzar sin cristalizarse, siempre que siga determinadas reglas- las Leyes de Orden: lo posterior, avanza respetando lo anterior e integrándolo y a su vez aportando lo propio. Se trata de un avance respetuoso, ya que lo nuevo se cimenta sobre la base de lo anterior. ¿Cómo construiríamos un 2º piso sin apoyarse de alguna manera en el 1º? Pero, además, esta Filosofía del Orden o “Teoría del Orden” es la base que sustenta a una Psicología del Orden y a una Pedagogía del Orden y deberá llevarnos también a una Medicina del Orden..... y, en definitiva, a una Sociedad basada en el Orden Natural de los hechos. Es, tan sencillo o complicado, como que cada uno ocupe el lugar que le corresponde. Es restaurar la Jerarquía Vinculativa del Orden, pero con base y dando primacía, al Orden Natural de las cosas, y no al impuesto desde los intereses particulares.

 

Por fin, esta nueva Filosofía del Orden y su técnica - las Constelaciones o Movimientos sistémicos implicados en los vínculos - es Práctica y Terapéutica y puede apoyarse de forma empírica y repetible por todos y para todos; pudiéndose verificar este orden natural en el que se mueven los vínculos fácilmente, desde su método.

 

Estamos, pues, ante un modelo de abordaje terapéutico y sanador de las relaciones y vínculos que nos muestra, abierta y fácilmente, las deficiencias y núcleos de tensión que conducen a las patologías de todo tipo. Evidencia que el “desorden vinculativo”, la alteración del orden natural de los hechos, es la plataforma de diversas disfunciones, tanto en el individuo como en los sistemas diversos de relación, a través de las estructuras organizativas que creamos desde nuestra “capacidad vinculativa”.

Y es desde el “Psicogrupo” interiorizado de cada uno,  del que ya nos habló Kurt Lewin, y que subyacen en las teorías subyacentes a los Sociogramas: como desde la infancia y a través de las estructuras familiares en las que nacemos, y convivimos es desde donde cada uno y partiendo de su proyección e introyección, se expande esa forma particular de vincularse, a través de las diversas relaciones que establecemos, dentro de los grupos a los que vamos perteneciendo.

 

La Necesidad de Pertenencia y de Referencia que Maslow categorizó como necesidades primordiales del individuo, después de las básicas para la supervivencia, ahora pueden ser vistas y comprendidas desde esta nueva “filosofía del Orden” que subyace a las Constelaciones y a los Movimientos sistémicos que manifiesta, como esas necesidades que nos integran de forma profunda e inconsciente, desde la infancia, a una Conciencia Familiar, que va más allá de lo físico y de los padres...ya que va englobando generaciones de antepasados, que han ido aportando y dejando recursos en ese Espacio de Conciencia, diversos mensajes básicos para su “supervivencia”, en base a sus experiencias particulares, de cómo sobrevivir en un espacio- tiempo concreto. Por todo ello, la denomino La Teoría del Orden Vinculativo en el Espacio – Tiempo; ya que ello va refiriendo modos de supervivencia pertenecienters a un momento concreto y a un espacio también concreto. Y así se van dejando Memorias muy profundas en la Conciencia Familiar, para los descendientes. Que hasta que no las entendemos y afloran al consciente, nos enganchan de forma tan inconsciente y profunda que se convierten en patrones repetitivos y circulares, de naturaleza obsesiva, que terminan en sí mismos y nos impiden construir otras formas de “supervivencia” mas funcionales en el Aquí y en el Ahora, a otro Espacio y otro Tiempo; el de cada nuevo miembro de la familia y su contexto actual.


La familia, pues, avanza en el espacio y también en el tiempo creándose nuevos Espacios-Tiempos para ella, pero las Memorias Pasadas están, muchas veces, tan fuertemente arraigadas en la conciencia familiar- de la misma manera como las memorias sociales- que presionan, de forma “parasitaria” y siguen alimentándose y creciendo en los “Desordenes de referencia y de pertenencia” a través de un espacio-tiempo que no les pertenecen, realmente. De igual manera, como los tumores lo hacen.....ocupando espacios y tiempos que no les pertenecen, deformando así el cuerpo físico, psíquico o social y obstaculizando la salud física, o psíquica o social, o las tres a la vez.

Y es desde estas Memorias, desde donde las “buenas o malas conciencias”, van a ir arrastrándo y extendiéndo los mensajes, que desde esa conciencia grupal de supervivencia para el sistema anterior, ya fuera el familiar, social, cultural, racial. La Memoria Anterior corre, va más allá de su tiempo-espacio, donde si tuvo su razón de ser para la supervivencia del grupo y desde donde el individuo tenía una razón de Ser para el Sistema y para su supervivencia individual, dentro y/o fuera del grupo.

 

Aquí llegamos al siguiente aspecto o tema que engloba “Ser” para el Sistema”, ya sea familiar o grupal, social, cultural, racial. Ello nos lleva directamente a como los diferentes guiones para la supervivencia, organizados desde la compatibilidad y complementariedad con los otros guiones de los otros miembros grupales (como la histocompatibilidad sanguínea), dentro, siempre del contexto Espacio - Tiempo, ya sea virtual o real. La Autorrealización, pues, vemos que esta al servicio del grupo, del sistema, de la Memoria grupal, de forma mas o menos inconsciente; pero, que como muchas veces, los terapeutas vemos, es desde una memoria grupal que pertenece al pasado, a otro Espacio-Tiempo, a nuestros antepasados, y que desde la capacidad virtual, de la memoria inconsciente que tenemos sigue totalmente vigente en la Conciencia de cada grupo familiar y social…y por lo tanto se incorpora desde ahí al individuo; y desde su Buena o Mala Conciencia, que, como ya hemos apuntado, dependía de que obedeciera a nuestras necesidades de “supervivencia” o a las de otros.

 

¿Qué es, pues, Buena o Mala Conciencia? ¿Qué son los Valores, Creencias…? ¿Para quién? ¿ En qué Tiempo y en qué Espacio?

 

Con Einstein empezamos a entender la “Relatividad”; con Hellinger y sus Constelaciones, una nueva Filosofía basada en el Orden Vinculativo, que nos pone de manifiesto Las Leyes Naturales del Orden, los “Ordenes del Amor” - como él los llama- o el Orden de la Vinculación a través del Binomio Espacio - Tiempo, como yo lo he llamado y analizado. Desde donde el individuo y los grupos se conectan muy estrechamente con sus antepasados y sus vivencias; arrastrando así Memorias de Supervivencia. De ahí que sean tan poderosas y difíciles de transcender para muchos.

 

Esta Filosofía es pues, a su vez, una Filosofía Práctica y a su vez, una Filosofía Terapéutica. Es “La Filosofía Terapéutica del Orden”, la TFO, que a los más atrevidos o curiosos nos ha llevado a utilizarla, a probarla y a verificarla en diferentes ámbitos y áreas y Nos está conduciendo, por supuesto, a descubrir su gran utilidad en el campo de la PsicoTerapia, -desde la que yo personalmente trabajo e investigo-, de la Pedagogía y la Escuela (la Pedagogía del Orden), así como en el terreno de las Organizaciones, Instituciones, y de las Empresas (la Comunicación Afectiva Organizacional del Orden).

 

Muchos, somos ya, los que vemos desde su sustrato la necesidad de extender esta nueva mirada filosófica al campo de la medicina, debido a la indivisibilidad de lo físico con lo psíquico, entrelazado desde lo emocional y afectivo, y como desde los ordenes del amor, como describe Hellinger, se mira a la muerte y se sigue a otros por Amor Vinculativo.
Por todo ello, gracias a Hellinger, se nos ha mostrado a muchos profesionales de diversos campos la Teoría del Orden Vinculativo que subyace a las Constelaciones; llevándonos a comprender la necesidad del Orden Vinculativo y sus Leyes Naturales implícitas.


Por fin, se ha podido ofrecer al mundo una Filosofía Práctica y que salga del campo especulativo y pase al campo, no solo de la comprobación sino mucho más allá, al de la Terapéutica en sí misma, ya que a su vez nos ha facilitado un “Modelo de Diagnosis e Intervención”, para muchos campos: las Constelaciones y los movimientos Sistémicos-Fenomenológicos. Colocando así, a su vez y otra vez, a la Filosofía en la Cumbre, de la que partieron y dependieron las otras Ciencias.....tal y como fue en el Pasado. Con ello, se vuelve a verificar, a través de este hecho, la Ley del Orden Vinculativo:

 

“Todo debe volver a su lugar y así, ser Reconocido, para poder seguir avanzando correctamente” y sin tumoraciones o desórdenes.